Arma Letal

Cómo minimizar las
líneas de expresión
(las arrugas del entrecejo)

Recuerdas cuando tu madre te decía: “¿Si sigues haciendo esas caras, te vas arrugar?”. Bueno, aunque no lo crean, no estaba tan perdida. Esas caras fruncidas que hacíamos cuando éramos niños, y que seguimos haciendo, aunado a los años que llevamos pestañando, haciendo bizcos y subiendo la ceja para sentirnos interesantes, son rasgos que llegaron para quedarse, marcados como dos malditas líneas verticales entre el final del ojo y las cejas, comúnmente llamadas líneas de expresión o arrugas del entrecejo.

Las líneas de expresión pueden aparecer desde los veinte e irse haciendo más profundas con la edad, especialmente si eres del tipo que hace muchas expresiones. Son mayormente causadas por el movimiento repetitivo de los músculos (frunces, bizcos y ceños), los cuales gradualmente van rompiendo el colágeno y la elastina (que son como los ladrillos que construyen la piel). Los rayos UV y la contaminación también son factores que contribuyen al deterioro del colágeno y la elastina, que hace más visibles las líneas de expresión y las arrugas. “Si tomaras un pedazo de papel y lo doblaras una y otra vez en un mismo lugar, eventualmente se rompen las fibras que forman el papel dejando una ruptura permanente en el pliegue ”, explica el Dr. David Orentreich, dermatólogo certificado de la ciudad de Nueva York y dermatólogo guía de Clinique. Con las líneas de expresión pasa exactamente lo mismo.

Cómo minimizar las líneas de expresión (las arrugas del entrecejo)

¡Dame una “C”! 
La vitamina C es un antioxidante muy poderoso que ayuda a la piel a protegerse contra los daños de los radicales libres que son los causantes de los signos de la edad. También ayuda a que las líneas de expresión sean menos visibles, y que en general la piel se vea más suave y rellena. Es mucho más poderosa cuando se utiliza fresca, razón por la que Fresh Pressed Daily Booster with Pure Vitamin C 10% está empacado al vacío y con el sistema light-proof para asegurar su potencia máxima hasta el momento de su uso.

Enciéndele el poder a la hidratación
Cuando tu piel está deshidratada, las arrugas se ven con mayor intensidad aparentando ser más profundas de lo que son. Por otro lado, cuando tu piel está propiamente hidratada, se ve con más volumen, por lo que las líneas de expresión son menos evidentes. Busca un hidratante con ácido hialurónico, el cual atrae y blinda la humedad en la piel, ya que éste componente puede retener hasta 1,000 veces su peso en agua. Una decisión acertada es Smart moisturizers.

La mejor receta del cuidado de la piel para reducir las arrugas del entrecejo
En un estudio clínico de 12 semanas, los participantes mezclaron Fresh Pressed Daily Booster with Pure Vitamin C 10%, con Smart Broad Spectrum SPF 15 Custom-Repair Moisturizer (durante la mañana) y Smart Night Custom-Repair Moisturizer (por la noche), en poco tiempo se pudo observar una visible reducción en las líneas de expresión. Esa sí es una razón para sonreír.

Y no olvides…

Aplicar protector solar: “El protector solar es muy importante porque de esta manera limitas el daño a nivel celular sobre la producción del colágeno y la elastina“, dice el Dr. Orentreich. Sol brillante o días nublados, asegúrate de estar protegido; los dañinos rayos UVA y UVB nunca dejan de irradiar.

Utiliza lentes del sol y siempre que estés en el exterior ponte en la sombra. Los lentes de sol son tu mejor aliado para evitar parpadear y entrecerrar los ojos, una de las principales acciones que causan las arrugas.

Estrésate menos. El estrés causa estragos en tu cuerpo y tu piel. El estrés crónico eleva los niveles de cortisol, los cuales causan inflamación y, en consecuencia, dañan el colágeno. Además, afrontémoslo, cuando estás estresada habitualmente frunces el entrecejo.

Deja de fumar. El humo de los cigarrillos inhibe el proceso natural de reparación del cuerpo, haciendo más complicada la producción de colágeno y elastina. Además, las repetidas exhalaciones causan que sobre gesticules el rostro.

Video y fotografía: Mosspark | Texto: Julie Redfern